Educación

Aproximación a su estética

Campos disciplinares

Fuera de la pintura realizó numerosos grabados, Quinquela fue un notable dibujante tal como lo prueba su serie de aguafuertes, técnica que había adquirido junto a Facio Hebequer. "Facio era un excelente grabador, viéndolo trabajar a él aprendí yo a grabar. El grabado es casi artesanal, yo busqué con él expresar la fuerza." En los grabados, recogió temas de raíces populares ofreciéndolos como espectáculo a su pueblo.
El hombre aparece casi siempre como individuo más personalizado, con gran fuerza expresiva, de formas fuertes y con deformaciones determinadas por factores subjetivos. En algunos de ellos captó la sustancia más profunda de las cosas, y la temática acentuó aspectos relacionados con la condición humana. Motivos como el puerto Elevadores, el trabajo Día de los trabajadores, fiestas populares Cancionera, creencias Procesión a bordo, el dolor Estibador herido, la desocupación Una limosna, el mundo de los trabajadores exhaustos y oprimidos Noche de invierno se ven reflejados en este campo disciplinar.

En los murales, Quinquela se inspiró en nuestro pasado histórico, en nuestro folclore y en la lección moral del trabajo. Los temas fueron siempre el trabajo y escenas populares con figuras recias y por lo general arquetípicas. Revalorizó en ellos al hombre, subordinando el paisaje. Vara que las representaciones impongan una respetuosa atención, deben ser grandes, llamativas e imponentes." La función educativa adquirió en ellos significativa importancia no sólo por el contenido de las obras, sino también por el emplazamiento seleccionado clubes, hospitales, bancos, escuelas, teatros, comedores para obreros, estación de subterráneo, facultad, etc.
En la escuela Nº 9 Pedro de Mendoza se encuentran entre otros Carnaval en la Boca, fresco ubicado en el patio cubierto. Evoca la costumbre barrial del festejo del carnaval describiendo personajes como el gaucho, el indio y el inmigrante. Alude a los instrumentos musicales, el carro tirado por caballos, las murgas, barcos, máscaras, disfraces y a un palco con la presencia de la comisión vecinal del barrio y Cargadores de carbón, óleo emplazado en el aula Thibón de Libián, en el cual representó el trabajo en un ambiente donde las enormes e imaginarias chimeneas enmarcan la esforzada y expresiva tarea de los obreros del puerto. Las figuras son recias y corpulentas con deformaciones expresivas que realzan el esfuerzo humano, intencionalmente desproporcionadas para lograr este efecto. Quinquela, interesado en incorporar el color a la vida cotidiana, trabajó además con pintura aplicada sobre diferentes soportes no convencionales pianos, ataúd, recipientes de cerámica, ómnibus, etc.